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Quiénes somos


EN ARGENTINA:

Logo Grito de los ExcluidosSomos una asociación civil reconocida por la inspección general de justicia resolución I.G.J. Nº 0000097 que nació un 19 de octubre del 2004 en la Iglesia de Santa Cruz – comunidad pasionista – con el propósito de promover la organización y articulación de los excluidos de la República Argentina, en defensa de valores humanitarios, con el objeto de rescatar la dignidad de las personas, fortaleciendo la soberanía del pueblo, la justicia social y la defensa de la vida; a través de la implementación de mecanismos y medios democráticos de comunicación, con miras a articular, organizar y alentar a los distintos movimientos sociales de la República Argentina.

El Grito de los Excluidos/as es una asociación en la que participan hombres y mujeres que provienen de diferentes creencias religiosas, ideales políticos o sin ninguno de ellos, pero todos están dispuestos a defender la vida y la dignidad de los seres humanos en primer lugar.

A NIVEL CONTINENTAL:

La Proclama del Grito de los Excluidos/as por Trabajo, Justicia y Vida muestra cuales son nuestros ejes de trabajo en todo el continente americano.

El Grito de los Excluidos/as es una expresión popular de alerta y de denuncia de las desigualdades sociales, de la concentración de la renta y la riqueza, de las políticas de privatización de servicios públicos y de los programas de ajuste estructural impuestos por instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio (OMC). Pertenecemos a diversos sectores sociales en distintos países y unimos nuestras voces de indignación en la construcción de un gran movimiento por la justicia, la igualdad y esperanza.

En el Grito se expresan a nivel continental trabajadores y trabajadoras del campo y de la ciudad, campesinos sin tierra, pueblos indígenas y afroamericanos, desempleados y subempleados, migrantes, jóvenes y niños excluidos y excluidas de los derechos fundamentales por la sobrevivencia con dignidad. La humanidad nunca contó con tantos recursos económicos, sin embargo como nunca hay tanta pobreza, tanto desempleo y tanta desigualdad social. El llamado G-8, grupo que reúne los países más ricos del planeta, domina por todo el mundo las estructuras económicas, las organizaciones financieras multilaterales, de la especulación financiera, la potencia militar y la deuda externa.

Las políticas neoliberales y la nueva etapa del imperialismo conocido como de la globalización del comercio y del capital, aumentaron aún más las desigualdades entre los países del norte y del sur. La población más rica del planeta retiene 86% de la renta y de la riqueza, mientras que miles de millones de seres humanos viven sin las condiciones mínimas. El patrimonio de solamente 4 multimillonarios más ricos del mundo representa un valor superior al Producto Interno Bruto (PIB) de los 42 países más pobres, con 600 millones de habitantes. Existen hoy en el mundo cerca de 1,3 mil millones de personas que viven abajo del nivel de la pobreza, siendo mujeres el 70%. Nunca existieron tantos pobres en América Latina. En al año 2000, datos del Cepal indicaron la existencia de 224 millones de latino-americanos viviendo en situación de pobreza, o sea, el 36% de la población.

La exclusión social, que generan las políticas neoliberales, afecta de manera más aguda a los pueblos indígenas, a los/as afrodescendientes, a las etnias y sectores sociales afectados por múltiples formas de discriminación; quienes enfrentan, en todas partes, las brechas históricas generadas por la estructuración de sociedades basadas sobre el racismo, el sexismo y la desigualdad. Existen más de 150 millones de migrantes y refugiados en las Américas, siendo que de cada cincuenta migrantes, uno es refugiado. El Grito de los Excluidos/as denuncia la situación de la población de los/las migrantes, que constantemente son víctimas de discriminación y de restricciones al derecho al trabajo, principalmente en los EE.UU. Esta población aumenta como consecuencia de las políticas de exclusión del modelo neoliberal. Al mismo tiempo en que los países pobres pierden su poder de control sobre el capital financiero, crecen las restricciones a los derechos de los inmigrantes .

El Grito de los Excluidos/as también denuncia la deuda externa, en tanto es uno de los instrumentos principales de la transferencia de recursos de los países del sur para el norte, además de que representa un instrumento de control y de dominación para nuestros pueblos. Las elevadas tasas de intereses tan sólo son un mecanismo de expoliación, siendo que se imponen tasas 3 a 4 veces superiores a las practicadas en el mercado internacional.

 


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